¿Qué sabes sobre los biocombustibles?

septiembre 18, 2020 Motor

Al hablar de biocombustibles o biocarburantes puede venirnos a la mente el concepto cada vez más importante de las energías renovables, pero ¿qué son exactamente? Se pueden definir como combustibles líquidos o gaseosos de origen orgánico que pueden usarse para obtener energía mediante un proceso de combustión. Es decir, que se trata de combustibles obtenidos a partir de biomasa (materia orgánica susceptible de usarse como fuente de energía) y empleados en el sector de la automoción.

Tipos de biocombustibles

Etanol – El biocombustible líquido de mayor producción es el etanol (alcohol etílico), obtenido a través de la fermentación de almidón o azúcar. Estados Unidos y Brasil se encuentran entre los principales productores de este biocarburante.

En Estados Unidos, el etanol se produce principalmente a partir del grano de maíz, y normalmente se mezcla con gasolina para producir gasohol, un combustible que es un 10 % de etanol. En Brasil, el biocombustible de etanol se produce principalmente a partir de caña de azúcar, y se usa comúnmente como combustible de etanol al 100 % o en mezclas de gasolina que contienen 85 % de etanol.

A diferencia del biocombustible etanol de primera generación producido a partir de cultivos alimentarios, el etanol celulósico de segunda generación se obtiene a partir de biomasa de bajo valor que cuenta con un alto contenido en celulosa, incluyendo residuos de cultivos y municipales y astillas de madera.

Biodiésel – El segundo biocombustible líquido más común es el biodiésel, que se produce principalmente a partir de plantas oleaginosas (como la soja o la palma aceitera) y, en menor medida, a partir de otras fuentes oleaginosas (como los residuos de grasas para cocinar procedentes de la freiduría de restaurantes).

El biodiésel, usado mayoritariamente en Europa, se utiliza en motores diésel y normalmente se mezcla con combustible diésel de petróleo en varios porcentajes.

El uso de algas como fuente de biodiésel de tercera generación (que usa cultivos energéticos) es prometedor, pero a la vez complicado de desarrollar económicamente. Algunas especies de algas contienen hasta un 40 % de lípidos en peso, que pueden convertirse en biodiésel o petróleo sintético.

Otros biocombustibles – Los principales son el biogás y el gas metano (derivados de la descomposición de la biomasa en ausencia de oxígeno) y el butanol, el metanol y el dimetil éter (en desarrollo).

Impacto medioambiental y social

Pese a ser una energía renovable, la demanda de biocombustibles potencia los monocultivos, y por lo tanto mayor uso de plaguicidas y herbicidas, contaminándose también las aguas y el medio ambiente, dañando la salud humana.

Además, esta producción conlleva la pérdida de bosques tropicales y de su riqueza en biodiversidad al requerir del establecimiento de plantaciones de palma aceitera, soja, etc. que también son conocidas como desiertos verdes, por secar las fuentes naturales de agua y humedales.

En definitiva, una opción que, para apoyar la sostenibilidad también en la producción de vehículos, debería ir desacelerándose para ser sustituida por otras fuentes de energía más comprometidas con el medio ambiente.

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