‘Mindfulness’: libera tu mente

diciembre 3, 2020 Salud

Mindfulness… ¿eso se come? Puede que hayas escuchado este término o incluso ya sepas de qué se trata, y en este artículo vamos a tratar de darte más información por si quieres descubrir o redescubrir está práctica.

¿De qué trata el mindfulness?  

La palabra mindfulness no tiene una traducción exacta en castellano, aun así, se asemeja a “conciencia o atención plena”.  A su vez, proviene de la palabra “sati”, en lengua pali, que significa la actividad misma de la conciencia.

En nuestro contexto occidental, el mindfulness se refiere a un conjunto de prácticas o ejercicios mentales que fijan la atención en el momento presente, sin juzgar y con una actitud bondadosa hacia el objeto contemplado. En ámbitos académicos o científicos, mindfulness también se usa en relación a la meditación.

¿Cuándo y dónde practicarlo?

Idealmente, el mindfulness debería realizarse durante media hora al día, aunque se recomienda iniciarse con sesiones más cortas, sin superar los diez minutos. Así, la mente se va acostumbrando a las nuevas sensaciones y construye nuevos estados de meditación. También evita cansarse y abandonar la rutina demasiado pronto, ya que dominar esta práctica puede requerir tiempo antes de ser capaces de meditar en cualquier circunstancia.

Lo esencial es buscar un lugar tranquilo, con una temperatura entre 18º y 25º, donde nos sintamos cómodamente. Nada de alarmas de móviles, aparatos electrónicos o cualquier ruido o señal que interfiera con la meditación. Si se quiere acompañar con un poco de música de fondo, esta debe ser relajante y con ciclos repetitivos, para que no suponga una distracción. Se recomienda el uso de ropa cómoda, quitándose el calzado y todos aquellos complementos que puedan oprimir el cuerpo.

relajada

Ejercicios básicos de mindfulness

Para empezar, deberás sentarte en el suelo, en una posición cómoda en que la espalda debe mantenerse en un ángulo recto que facilite la respiración. Puede usarse una esterilla, un cojín o una toalla para reforzar la comodidad.

Las vértebras permanecerán también rectas, sujetando el peso del cuello, el tórax y la cabeza. A su vez, las piernas y brazos quedarán en una posición relajada, procurando que todas las zonas del cuerpo queden sin tensión.

Todo se centra en la respiración: escuchándola, sintiéndola y, a la vez, no pensando en ella. A continuación, se emite una palabra o frase corta repetidamente, que induzca a la relajación. Es habitual reproducir el sonido “ohm” o expresiones como “estoy bien”, a viva voz o mentalmente, dependiendo de dónde nos encontremos. Finalizaremos visualizando un lugar que nos transmita tranquilidad, ya sea real o imaginario.

Desde Onyx te invitamos a probar este método relajante y de meditación. Si te interesa aprender más, aquí puedes probar más ejercicios que ayuden a alcanzar tu bienestar. ¡Libera tu mente!

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